¿Será posible que me esté pasando esto?
Cuando me sentía totalmente liberada y feliz te empeñas en buscarme de nuevo, en todas partes hay algo que me recuerda tu insignificante presencia en mi vida.
La última vez vi tu nombre en un taller de mecánica, es el colmo, eso sin considerar que hace poco vi la publicidad de una cerveza que decía: “TOMATE UNA PAUSA”, hasta alcohólico resultaste, definitivamente eres toda una caja de sorpresas, pepitas y gusanos.
Has logrado que me preocupe, tal vez nunca fuiste un tomate, eso es¡¡ eras una uva híper desarrollada… no… mejor eras una tomata, una tomata muuuy verdeee, eso explica todo: los demás tomates de mi refrigerador se sentían intimidados por tu presencia, tus miradas y tus comentarios, no quiero imaginar cómo sufrieron los desdichados y te expulsaron de ahí en un afortunado descuido mío.