Mas tranquila

Ahora que puedo abrir la nevera con la seguridad de no encontrarlo soy muy feliz. Mi vida regreso a la normalidad, ojala la de Tom sea tan normal como la de un tomate y que ande por ahí de casa en casa o de tienda en tienda tan fresco como una lechuga.

Me he preguntado por qué no lo quería, tal vez porque no me daba confianza y eso tiene explicación: desde niña me negaba a comer helados verdes,  gelatina verde, galletas con crema verde,  confites verdes, en fin todo lo que tuviera ese color que parece todo menos un comestible agradable, ahí puede radicar mi antipatía con Tom, es más lo bautice en un intento fallido por acercarme a él.

Mientras estuvimos cerca no me inspiro mucho,  pueden imaginar que me inspira ahora que ni siquiera puedo verlo, ahora que estoy empezando a olvidarlo, ahora que estoy pensando en buscar  otro que ocupe su lugar.

Me voy a tomar el tiempo necesario para elegir bien, esta vez no lo haré como quien cumple una tarea, no me dejare llevar por el afán de quienes ya lo encontraron, voy a traer a mi casa el que yo quiera y no el que me recomiende don Norberto, por lo pronto seguiré en una vacaciones tomatales hasta nueva orden.

Advertisement

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.