No sé que le pudo pasar y no quise averiguarlo, nunca hable del tema ni hice preguntas porque ya podía predecir las respuestas: yo no sabía que era tuyo, se iba a podrir, que pena se me olvido, eso le están enseñando en la universidad, no te preocupes te compro otro…
Pensar que me lo comí me da muchísima risa, con lo gordo que me caía mínimo me indigesto y trato de matarme desde adentro, mientras yo me retorcía del dolor y culpaba otros alimentos. Ahí sí como dice la sabiduría popular ojos que no ven tomate que se muere.
Espero que no haya lastimado a nadie con la punta que tomo de mi lápiz y guardo para sí el día que lo ataque, es increíble se llevo algo mío y yo no tengo nada suyo, mientras estuvo conmigo solo me causo perjuicios.